sábado, 21 de agosto de 2010

Espejo de vida.

¿Quién despertó al corazón?



Un dulce duende,
con su varita mágica,
tocó un corazón.
Le dio vida y sensaciones,
que dormían en un rincón.


Espejo de vida.

Si me miro al espejo,
en él puedo ver...
a una niña jugando
a la ronda de San Miguel.


Si me miro al espejo
en él puedo ver...
a una joven adolescente
con el amor en la piel.

Si me miro al espejo
una madre puedo ver,
con sus hijitos de la mano,
acompañándolos a crecer.

Si me miro al espejo
en su reflejo veo,
con nostalgia y alegría,
que los años han pasado....
Todo y nada ha cambiado.

Laurita Padrone



lunes, 9 de agosto de 2010

Escribo porque tengo ganas!!

Duendes sin paraguas

Mirándose en un espejo de agua,
un duende estaba.
Rataplín, rataplero,
con una olita se lavó la cara.

Mirándose en la luna clara
un pequeño duendecito estaba.
Cataplín, cataplero,
con una estrellita fugaz, jugaba.

Mirándose en unos lindos ojos negros,
una bella duende estaba.
Patatín, patatero,
de su enamorado corazón,
suspiros salieron.

Mirándose, mirándose,
una y otra vez
los pequeños duendes estaban,
bajo un cielito lluvioso,
sin impermeable, ni paraguas.


Laura Padrone









viernes, 6 de agosto de 2010

La luna y el duende

Por que es lindo y esta bueno reencontrarse con viejos amigos. Aquellos con los que compartimos nuestra adolescencia, parte de nuestra juventud....Hoy hombres y mujeres en plenitud.

Para todos ellos, porque la vida hizo que otra vez estuviéramos de una u otra forma en contacto, mi cariño enorme.
Esta poesía es para ustedes.

La luna y el duende                                             


La luna lunera
sentadita en su sillón
con un silbidito de viento
a un duendecito llamó.

La luna lunera
le pide al duende
que a la rueda rueda,
con ella juegue.

El duende feliz
le dice que sí,
y tomaditos de las manos,
chiribín chi chín.

Giran, giran y ruedan...
giran,giran y se marean.
La luna con coronita de estrellas
y el duende, con un gorro violeta.

LAURA E. PADRONE

martes, 6 de julio de 2010

HORMIGAS

Hoy la tarde me invito a escribir.
Mientras cuido a Mati ( mi hijo mayor), que esta enfermucho; ideas paseanderas me visitaron y en este cuento de hormiguitas se guardaron.
¡Aquí va!!                                  

                                                          
 HORMIGAS

¿Quién las ha visto? ¿Quién las ve?
Son hormiguitas, que por la tarde, van a tomar el te, a la casa de Josefa, una hormiga muy vieja.
Caminan de prisa, en patas y con las antenitas  despeinadas.
Lucen  sus vestiditos  planchados, planchaditos, con calzones arrugados, arrugaditos.
Llevan  en sus cestitas miguitas de tarta de frutillas y hojitas con gustito a miel, para compartir.
Josefa las espera, paradita en la puerta, con anteojitos de sol y un sombrero en la cabeza.
Alrededor de la mesa, se sientan las hormigas a tomar el te, a charlar un ratito y a reírse, también.
Al llegar la nochecita, con abrazos se despiden; Josefa cierra la puerta y las hormigas se van.
Caminan de prisa, hasta sus casitas, en patas y con las antenitas despeinadas.
¿Quién las ha visto? ¿Quién las ve?...
Yo las he visto y por eso este cuento te conté.

   Chin pum
      Laura

domingo, 4 de julio de 2010

GLOBOS PARA JUGAR

Días de vacaciones, tiempo de estar con mis hijos, de ir a la plaza y comer mandarinas bajo el sol, que viene a mi terraza.
Tiempo de paseos… sin gastar mucha plata, dar descanso a la abuela y tomarse un recreo.
¡Vamos, vamos!! Hoy los quiero invitar a pasear en globos, por que los cuentos, la risa, la alegría y la imaginación no deben vacacionar.

GLOBOS PARA JUGAR

En un ramillete de globos,
yo quiero viajar
llegar hasta el cielo
y al sol saludar.

Señor globero:
-¿Me me vende algunos globos?
Le doy dos monedas
y un turrón sabroso.

Quiero globos rojos,
con forma de corazón,
para regalarle a los niños
y a un monito barrigón.

A los globos, los voy a atar,
con un hilo muy, muy largo
para que todos mis amigos
me acompañen a viajar.

Paseando en globos,
hasta el cielo llegaremos
y a la ronda jugaremos…

Laura E. Padrone













sábado, 12 de junio de 2010

BELGRANO Y LOS DUENDES DE LOS COLORES.

Este cuento puede  dramatizarse en el acto por el Dia de la Bandera. Es muy sencillo y simple. El relato puede  acompañarse de la música de Lito Vitale.

BELGRANO Y LOS DUENDES DE LOS Colores.

Sobre el Arco Iris viven unos duendes traviesos; viajan por todo el mundo regalando sus colores.
El ROJO es el más inquieto, no se cansa de pintar rosales, manzanas y las narices de los payasos
El NARANJA es muy goloso, aprovecha cada vez que puede a tomarse un rico jugo de mandarina.
El color AMARILLO es amigo del otoño y ayuda a colorear todas las hojas de los árboles. También cada día le hace bellos vestidos al sol.
El VERDE es muy soñador, trabaja mucho en primavera y jamás se olvida de pintar a los árboles.
El color AZUL, se zambulle cada día en el mar.
El AÑIL y el VIOLETA son bastante dormilones, pero a ellos también les gusta pintar…
Los duendes van al jardín, pasean, juegan, colorean… pero sobre todo ayudan siempre a la gente a darle color a sus sueños y deseos.
Hacen ronda girando, formando esos bonitos colores: CELESTE Y BLANCO, que vemos cada día en el cielo.
Aquella mañana, Belgrano, estaba preocupado por que buscaba colores para nuestra bandera, pero; no tardo mucho en decidirse, CELESTE Y BLANCO, como los colores del cielo.
Belgrano estaba seguro que los colores de nuestra bandera serian los más hermosos.

                           



viernes, 4 de junio de 2010

CON ALGUNAS GORRAS

Bajo un cielo gris estábamos, GABRIELA, CLAUDIA, NANCY Y LAURA, alrededor teníamos: un libro, una bolsa y muuuchooos pequeños; inquietos, movedizos y expectantes.
En pocos segundos una fiesta de palabras, sonidos, movimientos y alegría, se armo'.
Con poca planificación y con mucha imaginación, pudimos sorprender y regalarles a los niños, la magia de un cuento, que narramos y dramatizamos en un periquete… con tan solo usar… ALGUNAS GORRAS.


CUENTO
“EL VENDEDOR DE GORRAS”

Una vez había un vendedor de gorras que se llamaba don Gorrín.
Vendía gorras rojas, azules, marrones y verdes. Pero la gorra que él usaba, no la vendía: era a cuadros blancos y negros.
-¡Gorras! ¡Gorras! ¡A veinte pesos cada una!...
Don Gorrín iba muy derecho por la calle:
-¿quién compra las lindas gorras?...
-¿Por qué va tan derecho, Don Gorrín?
-para que no se me caigan las gorras. ¿No ve dónde las llevo?
¿Saben dónde las llevaba? ¡Sobre la cabeza! Era una pila alta de gorras: primero, su gorra a cuadros blancos y negros. Encima, las gorras rojas; después las gorras azules; más arriba, las gorras marrones; y arriba del todo las gorras verdes.
-vendo gorras! ¡A veinte pesos cada una!... ¿quién compra gorras?...
Un día don Gorrín estaba triste: ¡nadie le compraba gorras!
-¿qué pasa que nadie me compra gorras esta mañana? ¡Gorras, gorras!... ¡Nada!
Ya era mediodía y no había podido vender ni una gorra.
-y ahora yo tengo hambre pero ¿cómo compro la comida si no tengo dinero?...paciencia. Voy a ver si puedo dormir un rato debajo de un árbol.
Caminó, caminó, caminó…hasta que llegó al campo.
En eso vio un árbol muy alto con muchas ramas.
-¡qué lindo árbol para dormir a la sombra!-pensó don Gorrín-Estoy cansado de caminar. Como no quería poner las gorras en el suelo para que no se ensuciaran, dijo:
-Me voy a sentar con la pila de gorras en la cabeza.
Dicho y hecho: se arrimó bien al tronco y se fue bajando despacito, despacito, hasta que se sentó en el suelo.
-¡ya está! A ver si se han movido las gorras…alzó la mano y tocó –Está bien derechita la pila. ¡Qué suerte!
Para descansar mejor, don Gorrín cerró los ojos y al rato…
-jjjrrrsss….jjjsss…-¡se quedó dormido!
De pronto, un pájaro cantó:
-¡chipit, chipit!..., ¡despierte don Gorrín!
Don Gorrín abrió un ojo, después abrió el otro…levantó los brazos y se desperezó. Abrió la boca:
-¡Buaaahhh!...-bostezó.
De pronto se acordó de las gorras. Levantó un brazo para tocar la pila.
¡No había nada! ¡Tocaba el aire!
Don Gorrín se levantó de un salto y empezó a buscar sus gorras.
-¿Dónde pueden estar?
Miró a la derecha. ¡Nada! Miró a la izquierda. ¡Nada! Miró detrás de él ¡Nada! Mitró atrás del tronco. ¡Nada!
Entonces miró para arriba…y…. ¿a qué no saben qué vio? ¡Monos!
En cada rama del árbol había un monito sentado. Y cada monito tenía… ¡UNA GORRA PUESTA!
-¡mis gorras!-exclamó don Gorrín. Y levantando un brazo les dijo:
-¡Monitos, ustedes me devuelven las gorras ahora mismo!
Todos los monitos alzaron un brazo y le dijeron:
-tz, tz, tz….
-nada de bromas conmigo-dijo don Gorrín un poco enojado, sacudiendo los dos brazos:
-Denme mis gorras.
Los monitos alzaron los dos brazos y dijeron:
-tz, tz, tz…
Esta vez don Gorrín se enojó: pegó una patadita en el suelo y gritó:
-¡quiero mis gorras ahora!
Y todos los monitos pegaron una patadita en la rama y gritaron:
-tz, tz, tz…
¡Esta vez sí que se enojó de veras don Gorrín! Saltó con los dos pies y grito furioso:
-¡quiero mis gorras, monos feos!
Y los monitos, con las gorras puestas, hicieron lo mismo: saltaron sobre los dos pies y gritaron muy enojados:
-tz, tz, tz, tz….
Don Gorrín, desesperado al ver que los pícaros monos no le devolvían las gorras, se sacó su gorra a cuadros blancos y negros y… ¡cataplún! La tiró al suelo.
En ese mismo momento…plaf, plaf, plaf…, todos los monitos se sacaron la gorra y la tiraron al suelo, tal como había hecho don Gorrín.
-¡qué suerte! ¡Por fin me devolvieron mis gorras!-exclamó don Gorrín.
Y empezó a recogerlas: hizo una pila de gorras rojas; otra de gorras azules; otra pila de gorras marrones y otra pila de gorras verdes.
-¡están todas! –exclamó don Gorrín frotándose las manos de contento.
Entonces se puso su gorra a cuadros blandos y negro encima colocó las rojas, las azules, las marrones y arriba del todo las verdes. Y muy contento volvió al pueblo gritando:
-¡gorras, gorras! ¡Lindas gorras a veinte pesos!... ¿quién compra gorras…?

Martha Salotti

              Y COLORADO COLORÍN ESTA HISTORIA DE GORRIN LLEGO A SU FIN…


PARA CANTAR Y JUGAR CON LOS CHICOS

La señorita canta, luego los niños repiten e imitan los movimientos.

VAMOS A RECLAMAR,
AL SEÑOR QUE NOS VENDIO,
UN GORRITO TAN FEO,
QUÉ GORRITO MÁS FEO!
UN GORRITO CON AGUJERO.
TE LO DIGO APLAUDIENDO... (VUELVE A EMPEZAR)
Se puede cantar también con estas indicaciones: SALTANDO, EN VOZ BAJA, AGACHADITOS…


GRACIAS